05 septiembre, 2012

Cincuenta años de los Beatles


La mejor banda del pop rock grabó entre el 4 y el 11 de septiembre de 1962 su primer sencillo con EMI, "Love Me Do". El resto es leyenda


Si algo sorprende es que en el mercado de bootlegs – grabaciones nunca lanzadas oficialmente – sea imposible hallar registros hechos de los conciertos que los Beatles dieron en España. Fue el único país de habla hispana donde los cuatro fabulosos dieron recitales, si bien se podría añadir Filipinas, que al fin y al cabo fue colonia hispana y donde los músicos fueron perseguidos por desairar al dictador Marcos faltando a la fiesta que les ofreció. En la España franquista los Beatles eran vistos como melenudos enemigos de la moral y muchos jóvenes asistentes al concierto acabaron apaleados por la policía.

En 2012 nos cuesta imaginar el cambio que significaron los Beatles. Difícilmente un músico o banda contemporánea genera un fervor semejante. Cuando la “Beatlemanía” estalló en 1964, tras lanzarse el sencillo “I Wantto Holdyour Hand”, comenzó una veneración que se prolongó más allá del doloroso 10 de abril de 1970, cuando se separó la banda.
 
 El mejor estudioso de los Beatles, Ian MacDonald (1948-2003) señala en THE PEOPLE’S MUSIC (Pimlico, 2003): “Dicho de manera cruda, hay tres tipos de ‘sub-audiencia’ para la música pop: aquellos con oído musical, quienes se concentran en las letras y aquellos a quienes les gusta los signos de ‘estilo de vida’ (la actitud, las ropas, los bailes, la atmósfera).
 
 Muchos seguidores del pop reaccionan principalmente a una de estas constantes, aunque usualmente las otras dos están mezcladas de una manera más o menos enfocada” (p. 72, traducción propia). Con los Beatles todos estos elementos atrajeron atención. Las letras ciertamente fueron poco importantes hasta que, bajo la influencia de Bob Dylan, se concentraron en elaborarlas más, comenzando en el álbum BEATLES FOR SALE a finales de 1964. Ahora bien, la música y el desenfado Beatle traían un optimismo contagioso. Al principio el propio “Establishment” dio la bienvenida a este vivaz sonido de guitarras y batería, siendo que los Beatles fueron condecorados por la Reina gracias a su influjo sobre las exportaciones culturales británicas. En el sonido de los Beatles había reverencia a la música popular que sus padres escuchaban, manteniéndose el interés melódico y por armonías vocales en su trabajo.
 
El pelo largo Beatle parecía algo simpático y su talento como comediantes naturales aderezaba su estilo. Ahora bien, en 1966, cuando los Beatles ya comienzan la inmersión en LSD y psicodelia, se van apartando de lo tolerable por el Sistema. La música que tanto padres como hijos podían compartir se va transformando en algo totalmente ininteligible para los más viejos.
 
Cuando llega 1968 y afloran frontales las individualidades de los cuatro Beatles, ya son irreconocibles para la generación distinta a la suya: John Lennon con la excéntrica Yoko haciendo protestas pacificas en una cama, George Harrison promulgando el hinduismo, Paul McCartney admitiendo en televisión que ha empleado LSD y Ringo Starr actuando en cine con Peter Sellers. La brecha generacional estaba abierta. Y hasta hoy sigue estándolo.
 
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