
Después de sus conciertos en Porto Alegre, Brasil, (imagen), Paul McCartney tocó ante 60.000 espectadores en el Estadio del Club River Plate en Buenos Aires.
“Puedo morir en paz, he visto a un Beatle”.
Esas eran las palabras de Fernando Ferreira, un estudiante de periodismo paraguayo de 19 años de edad, al describir el concierto de Paul McCartney en Buenos Aires, Argentina, el 11 de noviembre.
Ferreira viajó junto a otros aficionados más de 1.300 kilómetros en autobús desde Asunción para ver a su ídolo en vivo.
McCartney deleitó a los espectadores congregados en el estadio del Club River Plate durante tres horas, tocando 37 canciones como parte de su tour Up and Coming. McCartney recorrió canciones de diferentes etapas de su trayectoria profesional como integrante de los Beatles y también como solista, incluyendo algunas de su más reciente proyecto, "The Fireman".
“No existen palabras para explicar lo que es vivir un show de McCartney en vivo", declaró Ferreira, cuyo viaje fue un regalo de cumpleaños de sus padres. “Es una experiencia única en la vida, algo que se queda grabado en tu memoria”.
Todavía está fascinado por la experiencia en el concierto, con entradas agotadas de hasta 6.400 pesos (US$1.616), según la revista Rolling Stone.
“Como para todo Beatlemaníaco, verle a un Beatle en vivo significa el 'deber cumplido'", comentó Marcelo Rolón Gutiérrez, de 31 años de edad. “Escuchar todas sus canciones en pleno concierto me remontó a mis recuerdos de infancia, porque vengo escuchando a los Beatles desde que tengo cuatro años”.
El público asistente pasó de moverse al son de clásicos como “Jet” y “Helter Skelter” a sentir la fuerte carga emocional de canciones como “My Love” y “Blackbird.”
Junto con los primeros acordes de “Live and Let Die” un descomunal despliegue de fuegos artificiales desató la locura de todo el estadio.
“¡Muchas gracias, porteños!, ¡Gran público!” repitió McCartney durante la noche.
“El concierto de Paul fue mucho más que un simple concierto, es decir, no solamente fuimos a escuchar música y ver a un gran artista, sino que esa noche formamos parte de la historia, de la historia más brillante de la música moderna”, comentó Rolón Gutiérrez.
“Paul es un genio”, dijo el psicólogo Luis Melgarejo, de 26 años, que viajó en autobús con Ferreira. “Dejó atónitos a todos en cada canción y eso que tres horas no fueron suficientes para englobar todo su repertorio, ya que grandes canciones suyas quedaron afuera”.
El tour Up and Coming comenzó su etapa sudamericana el 7 de noviembre en Porto Alegre, Brasil, una fecha que marcó el primer viaje de McCartney al país desde 1993. El tour continuó en Argentina con dos conciertos y finalizará con dos conciertos en el Estadio Morumbi de São Paulo, Brasil, el 21 y 22 de noviembre.
COMENTARIO DE JAMES STUART
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M e alegra saber que no soy el único loco por Los Beatles, que no soy el único que se expresa así después de asistir a un Concierto de Paul.
No todo el mundo puede estar de acuerdo, pero asistir a un Concierto de Paul, para mi es como una aparición divina.
¡ es lo máximo! ... a no ser que te hagas Amig@ de él, cosa muy poco probable.

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