Los Beatles grabaron 12 discos (con algunas variantes, dependiendo del país), algunas recopilaciones, y dos antologías muy posteriores; hay cerca de cien discos pirata, y lo más sorprendente, un número muy parecido de libros, dedicados tanto al conjunto como a sus miembros.
Acaba de aparecer en español “Paul McCartney”, de Peter Ames Carlin (Viceversa), que parece respuesta al “John Lennon”, de Philip Norman (Anagrama), editado hace alrededor de un año (en Estados Unidos o en Inglaterra ya hay nuevos títulos que comienzan a circular). Norman y Ames Carlin intentan limpiar el nombre de sus protagonistas de revelaciones, rumores y chismes, pero no lo consiguen; pese a todo, Lennon es presentado como golpeador, abusivo, inseguro, infiel, celoso de Paul; McCartney es visto como un genio menospreciado porque la gente y la crítica le prestan más atención a John, y a causa de eso, es inseguro, cruel con sus compañeros a quienes ve por encima del hombro; aunque se intenta presentarlo como más estable, se revelan sus muchísimas aventuras, sus infidelidades, y una egolatría mayor que la de Lennon.
Ames Carlin es más sintético: 400 páginas contra las 800 de Norman, pero es porque se abstiene de adentrarse en cuestiones sórdidas, como los salarios que no pagaba a los integrantes de su conjunto Wings (y más: insinuaba que más que cobrar, sus coequiperos debían pagarle por el honor de trabajar para él), la indiferencia por un asesinato que sucedió en su casa, y la envidia por los elogios que reciben otros músicos que no están a su altura (según su criterio y el de su biógrafo). Lennon tampoco queda limpio, porque Norman no puede silenciar todas las acusaciones sobre su carácter violento, aunque se hace el loco con la mayoría.
Aunque ninguno de estos libros tiene revelaciones asombrosas, y más bien se dedican a exaltar sus virtudes y cualidades como músicos, contienen datos que no están en otros libros, como las biografías que de ambos hizo Ray Coleman, biógrafo también de Eric Clapton y coautor de la autobiografía de Billy Wyman, y además uno de los mejores reporteros de música;
tampoco desmienten los libros de Albert Goldman (“Vidas de Lennon”) y Geoffrey Giuliano (“Blackbird”, sobre Paul); las mayores aportaciones de Norman son el desmentido del nacimiento de Lennon durante un bombardeo, y el nombre de la protagonista de “Norwegian Wood”, con la que le ponía los cuernos a Cynthia en su propia casa (también Cynthia escribió su “Lennon”, pero en él reniega de su anterior, y mejor, “Twist of Lennon”);
las mayores aportaciones en “Paul McCartney” son las disputas conyugales con Linda Eastman, y las presiones que hacía por que le dieran el título de Sir.
A cambio, sólo menciona una vez a Jo Jo, una mujer que lo trastornó e hizo que Linda enloqueciera de celos.
“John Lennon” tiene fotografías, no todas inéditas, pocas interesantes; “Paul McCartney” no tiene una sola; ambos están escritos a tropiezos, sin mucha ilación, y traducidos en un español macarrónico; con decir que ambos Beatles son calificados, en algún momento, de “forofos” y quién sabe si eso disguste a sus forofos. No tienen muchas erratas, pero en el de Ames Carlin se habla de Mary (May) Pang, y el nombre de Jeff Lynne está escrito de cuatro maneras, y ninguna es la correcta. También extraño resulta “While my guitar gently weeps”, de Simon Leng, que no es biografía de George Harrison, sino un estudio de su música, con información que no se encuentra en ningún otro sitio;
lo único que tiene en común con las biografías de sus excompañeros es la afirmación de que él era el verdadero genio del conjunto, y que era menospreciado.
FUENTE:
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/88541.html
2 comentarios:
No estoy de acuerdo con el articulo ya que se vale de desacreditar al dupla compositora de Beatles para realzar la figura de George como el creador fundamental del exito del grupo. Basada en aspectos personales, pero ademas lo afirma.
Gracias por dejar tu comentario, es bueno que haya diversidad de opiniones.
Un saludo!!!
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