21 diciembre, 2012

Mensaje de Amor a John Diciembre 1980



December 29, 1980

Dear Friends of the Harrison Alliance:
Jude and Jeri here.  We sincerely wish to thank everyone for their words of concern to us in the aftermath of John's tragic death and in particular, ask that you all continue in your prayers for the family and for us all who hold him dear.

Please remember that we have lost only a physical form that was John to our eyes and ears.  In reality, the spirit which is and always will be John will go on as long as we do.

To assess the personal impact of John's being and death on our lives is a sheer impossibility because the deepest things always remain locked in one's heart and words, as best, are inadequate.  Jeri and I grieve not for John (for he is in a better place than us all), but for those who didn't know him as we did, because theirs is the greater lose.  And we pray for those who knew him better than we.



We have, because of our Christian belief and because John openly professed to be what in his interpretation was a Christian, not an idea, but a firm conviction that he is in Heaven.  

Most all beliefs preach there is an after-life which rewards the good and we feel everyone who was touched by John Lennon shares this conviction with us, respectively in his/her belief.  He was a good man, a lover and seeker of the good and truth in all things and his spirit here on earth, during his time with us, mirrored the teachings of the Lord.  

John died suddenly, with virtually no suffering, before he had a gray hair on his head, and most importantly, at what seems to have been the happiest time of his life.  God surely must have loved him to cal him home so soon and at such a time of positiveness. 

 We sincerely feel that if the Lord was to put in our hands the choice of having John come back in his physical form for another 30-odd years or so, or to be left as is, entrusting with Him for eternity, in our truest, best interest for John it is obvious which we would choose. 

 John deserves only to be in the best of places.  We hope you who have loved him with us share that feeling.  We can wish that he hadn't been taken from us, yet he wouldn't want us to spend the rest of our lives sorrowfully wishing him back.  What a better, more fitting place for John to be "starting over."

Jeri and I were with John and Yoko on Saturday evening, December 6.  He was, as ever, jolly, jubilant John - tender, affectionate, playful.   His happiness was abounding; on Monday night he died a happy man - a privilege few have had or will have.  We must all be thankful for that much.

The Lord provides that some good comes out of everything.  On Sunday the 14th Jeri and I were able to stand inside the Dakota during the silent vigil, on the inside the vestibule steps were John had fallen.  We prayed together and felt him to be very near to us.  As Yoko told the press, you could feel him smiling down on all of us everywhere, being very brave for him and being very peaceful.  

Shot down for his cause, John was a solider of love.  Carry on loving him because your love will still reach him; carry on loving the music because along with his friends, that is the gift he left us.  And most importantly for John, just carry on.  God willing, we will all see him again one day.  He told us this year "We are all part of the sky, moreso than of the ground."  Believe it.


TRADUCCIÓN REGULAR


29 de diciembre 1980

Queridos amigos de la Alianza Harrison:

Jude y Jeri aquí. Deseamos sinceramente las gracias a todos por sus palabras que nos preocupan a raíz de la trágica muerte de John y, en particular, pedimos que todos siguen en sus oraciones para la familia y para nosotros todos los que sostienen lo querido.

Por favor, recuerde que hemos perdido sólo una forma física que fue John a nuestros ojos y oídos. En realidad, el espíritu que es y siempre será John seguirá como siempre hacemos.

Para evaluar el impacto del ser personal de John y la muerte en nuestras vidas es una imposibilidad absoluta, porque las cosas más profundas permanecen siempre encerrado en su corazón y las palabras, lo mejor, son inadecuadas. Jeri y no llorar por John (porque él está en un lugar mejor que todos nosotros), pero para los que no lo conocía como hicimos nosotros, porque de ellos es el mayor perder. Y rezamos por aquellos que lo conocieron mejor que nosotros.

Tenemos, por causa de nuestra fe cristiana y porque John abiertamente profesaba ser lo que en su interpretación era cristiano, no una idea, sino una firme convicción de que está en el Cielo. 

La mayoría de todas las creencias predicar hay una vida después de la cual premia a los buenos y nos sentimos todos los que fueron tocados por John Lennon comparte esta convicción con nosotros, respectivamente, en su su / creencia. 

Él era un buen hombre, un amante y buscador del bien y de la verdad en todas las cosas y su espíritu aquí en la tierra, durante su tiempo con nosotros, reflejado las enseñanzas del Señor.


 John murió de repente, casi sin sufrimiento, antes de que tuviera un pelo gris en su cabeza, y lo más importante, en lo que parece haber sido la época más feliz de su vida. 

Dios seguramente le debe haber gustado cal a casa tan pronto y en un momento de positividad. Sinceramente siento que si el Señor era poner en nuestras manos la elección de John de haber regresado a su forma física durante otros 30 y pico años más o menos, o que se deja tal cual, confiando en Él por la eternidad, en nuestro más verdadero, mejor interés de John es obvio que nos volveríamos a elegir. 

John sólo merece estar en el mejor de los lugares. Te esperamos que lo han querido compartir con nosotros ese sentimiento. Podemos desear que él no había sido tomado de nosotros, sin embargo, él no quiere pasar el resto de nuestras vidas con tristeza lo que deseen volver. Lo que un lugar mejor y más apropiado para John para ser "empezar de nuevo".


Jeri y yo estábamos con John y Yoko en la noche del sábado, 6 de diciembre. Él era, como siempre, alegre, jubilosa John - tierno, cariñoso, juguetón. Su felicidad fue abundante; lunes por la noche que murió un hombre feliz - un privilegio muy pocos han tenido o vaya a tener. Todos debemos estar agradecidos por esa cantidad.

El Señor dispone que algo bueno salga de todo. El domingo día 14 Jeri y yo fuimos capaces de pararnos dentro de la unidad Dakota durante la vigilia de silencio, en el interior de los pasos vestíbulo cuando John se desplomó.

 Oramos juntos y sentí que estuviera muy cerca de nosotros.


 Como Yoko dijo a la prensa, se podía sentir él sonreía a todos nosotros en todas partes, al ser muy valiente para él y es muy tranquilo. Derribado por su causa, John era un soldado del amor. 

Llevar a amarlo porque tu amor todavía le alcance; continuar amando la música porque junto con sus amigos, que es el regalo que nos dejó. 

Y lo más importante para John, sigan adelante. Si Dios quiere, todos vamos a volver a verlo algún día. Nos dijo que este año "Todos somos parte del cielo, moreso que de la tierra." Lo creas.