21 marzo, 2013

Mary McCartney «No es mi estilo decir que comer carne es cruel»



Día 02/03/2013 - 17.33h

La hija del ex Beatle, fotógrafa y vegetariana militante, presenta un libro de recetas

Hay vegetarianos que se sienten indispuestos ante la mera visión de carne roja. No es el caso de Mary McCartney, que se inició en el vegetarianismo de sus padres a los cinco años pero no tiene problema en ver cocinar carne en los programas de la televisión. Hay defensores de la vida sana que se toman la vida como una cruzada contra los demás. Nada más lejos de las intenciones de la hija mayor de Paul y Linda McCartney. «No es mi estilo decir que comer carne es cruel y que el mundo va a estallar», nos explica en un lujoso hotel del centro de Londres, «no me gusta que me digan lo que debo o no debo hacer, por eso me centro en aportar soluciones para quienes desean comer menos carne».
En general, una entrevista sobre un libro de cocina debería empezar por el menú editorial que ofrece. No con la autora de «Mis recetas caseras. Cocina vegetariana para toda la familia» (Grijalbo), en quien la candidez que incorpora el apellido no está reñida con la truculencia de los thriller televisivos nórdicos. «Mi marido y yo acabamos de empezar la segunda serie de “The Killing” y ya me ha dicho que después veremos “The Bridge” y luego “Borgen”», explica al inicio de la conversación, en referencia a las series danesas y suecas que reinan en el género.
El nuevo libro de la mayor de los tres hijos que tuvieron el ex Beatle y su mujer Linda -fallecida en 1998 de cáncer de pecho- suma el frente culinario al periodo de éxito creativo del clan McCartney. Su hermana Stella, dos años menor que ella, cosechó su particular medallero diseñando la ropa de todo el equipo británico en los Juegos de Londres. Su hermano James (35 años), está a punto de publicar un disco. Y su padre sacó el año pasado «Kisses on the Bottom», un LP de versiones de canciones populares americanas con una foto, un tanto naif, de la propia Mary en portada. «El disco salió en torno a San Valentín y queríamos flores, a mi padre le gustaba la idea de un ramo con forma de corazón pero no quería rosas, y jugamos con ello», recuerda.
Mary era la niña que asoma desde la chaqueta de su padre en la conocida foto de contraportada del primer disco en solitario de Paul, «McCartney». La imagen la tomó su madre, Linda. De ella cogió su hija mayor el arte de la fotografía, y fue Mary quien tomó las últimas instantáneas de su madre semanas antes de morir. Su primer libro de cocina ahora es un genuino intento de popularizar las posibilidades de la cocina vegetariana. «Mis recetas no son caras y los ingredientes no son nada exóticos», nos explica. Es fruto de su propio cometido como responsable de alimentar a cuatro hijos y un marido -«y un perro», matiza-. Pero el libro es, sobre todo, un homenaje al legado de su madre, y al recuerdo de los momentos familiares en la cocina de la granja en Escocia a la que se escapaban de niños. «Jugábamos a ver quién sacaba más patatas de la tierra, todavía recuerdo el susto la primera vez que arranqué una zanahoria del suelo», recuerda.
Un caballo en Abbey Road
«La cocinera era mamá, aunque mi padre también cocinaba porque siempre ha sido muy consciente de lo que come; los dos se convirtieron en vegetarianos juntos», explica. ¿Hubo un momento de revelación? «Estaban tomando cordero en la casa de Escocia, mirando a los corderitos en el campo, y se plantearon que quizás no debían comer carne, yo era un bebé entonces», aclara. ¿Resaca del movimiento hippie? «No, ser vegetarianos les vino por conciencia del bienestar animal, eran hippies en el sentido de que les gustaba estar en la granja, comer verdura y tener sus gallinas, pero no fue algo ideológico», cree. Su madre predicó con el ejemplo hasta límites excéntricos. «Tenía un caballo en un establo fuera de Londres, pero a veces le entraban ganas de montarlo y se lo traía a casa, cerca de los estudios de Abbey Road, y se paseaba con él calle arriba y calle abajo», recuerda divertida. «Y éramos los únicos de la zona con gallinas en el jardín, pero hacían demasiado ruido». Hoy día, disfrutar de la comida -«y del buen vino»- sin carne de por medio forma parte de una familia en la que todos son vegetarianos.

fuente:http:
//www.abc.es/estilo/gente/20130302/abci-entrevista-stella-mccartney-201303021659.html

BORJA BERGARECHE / CORRESPONSAL EN LONDRES