09 mayo, 2012

Sir Paul siempre McCartney, siempre Beatle


¡Hey! •
 
Con una cátedra de rock el británico complació a los 60 mil personas que a pesar de la lluvia crearon la magia de los beatles.
Ciudad de México • Como por arte de magia la lluvia pareció cesar para convertirse en una vorágine azul cuando Sir Paul McCartney apareció en el escenario de un Estadio Azteca repleto de fanáticos sedientos de su talento, e inició el derroche con "Magical Mistery Tour".

Las cuatro pantallas contrastaban con la oscuridad en donde de pronto aparecían miles de estrellas sinónimos de personas siguiendo el ritmo de "Junior's farm" segundo tema del repertorio del concierto, que congregó a mas de 60 mil invitados.

"Hola México. Buenas noches chilangos", fueron las primeras palabras que el ex beatle dirigió a su audiencia que respondió cantando en un gran coro "All my lovin", recreando tiempos cuando junto con sus tres compañeros del llamado Cuarteto de Liverpool, rompía el silencio.

"Estamos muy contentos de volver, trato de hablar un poquito de español esta noche y un poquito de inglés", dijo Paul mostrando una gran sonrisa y agradecimiento a sus seguidores que junto con el entonaron "Jet" desde su conteo inicial que puso a brincar a las primeras filas mientras los demás coreaban y mostraban su lado rockero junto con la guitarra de Paul y su arrebatada voz nada disminuída.

"Gracias, es una gran vista aquí en el Azteca y quiero tomar un minuto para disfrutarla yo mismo" dijo el compositor ganándose una ovación mientras se quedaba cruzado de brazos observando el espectáculo de estrellas que le regalaron un coro multitudinario con su nombre justo de "Drive my car", siguiendo hasta el momento el mismo repertorio que en su pasada presentación en Guadalajara.

En una atmósfera azul donde el sonido lució impecable y estruendoso, los impermeables de la gente estorbaron para los tímidos pasos de baile que engendró "sing he changes", continuando con la movilidad y la prueba de una gran banda de rock en voz de Sir Paul.

Disfrutando por completo el escenario del que era dueño el cantautor volvió a dirigirse a la audiencia. "Los chilangos son maravillosos, cantaremos por primera vez esta canción en la ciudad de México para ustedes", señaló justo antes de entonar "the night before", sin dejar su guitarra del lado, la cual alzó al cielo como un trofeo.

Los gritos no se hicieron esperar cuando el siempre beatle se despojó de su saco azul para arremangarse la camisa y tomar otra guitarra colorida con la que continuó la cátedra de rock con "let me roll it", con la que se dirigió al público con energía que no distinguió edad ni en él ni en cada uno de los presentes, al combinarse con la batería, los teclados casi en una súplica que en lugar de ponerlo de rodillas lo elevó a pesar de la intensa lluvia que dibujaba la luz.

Regresando a la guitarra con "la que grabó en los sesentas", el británico recordó grandes momentos junto a Jonh, Ringo y George al interpretar "paperback writer" que culminó con un "gracias" escrito en una guitarra y una guerra de instrumentos que finalizó al momento de sacudir su mano y ponerse frente al piano para conmover con cada palabra de " the long and winding road", creando una atmósfera de nostalgia tan solo iluminada de recuerdos y todavía viejos encendedores mezclados con la luz tecnológica.

Así alzó las manos, sabiendo que un éxito más lo acompañaba en su carrera en la que una vez más un estadio se puso a sus pies para entregársele tan y como él lo hizo con "1985" que no dejó el rock a un lado y que incluso lo hizo saltar de emoción cuando "Paul, Paul" retumbaba en el coloso.

"Esta canción la escribí para mi hermosa mujer Nancy", dijo en español para luego pedir que su mirada se fijara en la pantalla central al momento de "my Valentine", mientras que la imagen de distintas personas aparecía al centro del estrado ahora plagado de ese amor que no empalaga sino que convence desde adentro.

"Esto lo escribí para Linda", sentenció al momento de iniciar con "maybe I'm amazed", con la que continuó su majestuosa cátedra de talento, de entrega, de rockstar, de aquellos, siempre beatle.


fuente:
http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/68c70dbded98d329a3002da32bd7e52c
Ana Lucía Altamirano