La noche que Paul McCartney y Bruce Springsteen tocaron en el
Hard Rock Calling en Hyde Park , no fue un buen día, primero por el corte de microfonos del Concierto, después, los dos astros del rock, quedaron con sus respectivas esposas, Nancy Shevell y Patti Scialfa para cenar juntos en el Restaurante
Cecconi, en Mayfair.
A la salida de dicho restaurante, unos fans estaban esperando a Paul y lo increparon para conseguir fotos, autografos...
Las imagenes hablan por si solas, es obvio que Paul no lo paso nada bien.
Personalmente me muero como el que más por estar frente a Paul, pero jamás se me ocurriria hacer lo que han hecho la gente de las fotos.
Nunca lo pondría en tal situación, es normal que en ocasiones se vea a estar rodeado de guarda espaldas, nunca se sabe lo que un pirado puede hacer.
Ya sabemos todos el resultado de los locos, por Dios, ¡que miedo!
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